Planificación, reduce el estrés

Hay muchas películas y series de ficción en las que el personaje viaja a través del tiempo. Incluso lo modifica y evita que sucedan tragedias que sin la intervención del héroe, se hubieran producido.

Pero no voy a hablar de películas ni de ciencia a ficción, hablaremos de planificación.

¿Qué es la planificación? Es traer el futuro al presente para actuar sobre él… ahora. Mucha parte de estrés del ama de casa viene por falta de planificación.

Al planificar debemos distinguir entre objetivos y deseos. Los objetivos son lo que me propongo hacer. Los deseos consisten en lo que me gustaría que sucediera.

Se planifica sobre objetivos, no sobre deseos. Los objetivos se caracterizan porque tienen una fecha de cumplimiento. Son alcanzables, medibles, se pueden controlar, son concretos y claros con un significado concreto cuando se logran.

Un hogar es como una empresa. Una persona tiene que sentarse a planificar sus objetivos. Esta tarea no debe llevar más de media hora a la semana. Pero el planificador o planificadora se tiene que sentar y hacerlo. Ahorra mucho más tiempo y sobre todo facilita la vida.

Tener en cuenta los factores del hogar a la hora de planificar

Al planificar debemos tener en cuenta los factores que influyen en mi hogar. Las dimensiones, una casa con jardín y zona deportiva no se parece a un apartamento de 60 metros cuadrados. También, el número de personas que componen el hogar,  sus edades. Si comen todos en casa o no. Otro factor,  si tengo ayuda o no la tengo. Electrodomésticos con los que cuento: lavavajillas, secadora, robot de cocina, conga, etc.

El Objetivo de la planificación es dar bienestar a la familia. Es bueno planificar a corto, medio y largo plazo.

¿Cuándo planifico?

Aconsejo hacerlo semanalmente y ver tres sectores de la casa Cocina, ropa y limpieza

En la cocina, tendré en cuenta, el número de comensales y el número de comidas

Hay familias que desayunan todos juntos. Comen en el colegio y trabajos y se reúnen de nuevo para cenar. Las hay que hacen todas las comidas juntos. Otras, que come el matrimonio. Los niños llevan fiambrera al colegio. En fin, cada una según la variedad.

Menús

Semanalmente se deben pensar los menús diarios. Facilita la compra, el ahorro y  que no haya excedentes en la nevera y congelador. Comida que no se ha usado y se deteriora.

Si los niños comen en el colegio, cómo conoceremos el menú, se puede complementar su alimentación en las cenas.

Del mismo modo planificar qué días y con que frecuencia lavo. Sábanas, toallas, ropa personal, y cuando plancho.

Para el lavado de ropa tendremos que sopesar, si contamos con secadora o hay que tenderla. En este caso, esperar que se seque para recogerla.

Igual ocurre con el orden y la limpieza. Habitaciones, cuartos de baño y zonas comunes, limpieza ordinaria y extraordinaria.

Una vez que está todo planificado sobre el papel, conviene distribuir las responsabilidades. Quien lo va a hacer, es decir, repartir encargos. Tener en cuenta el tiempo disponible y la edad de cada miembro de la familia.

Cómo se ve, la programación responde a las preguntas cómo cuando y con que medios cuento.

Nos ayuda a evitar las urgencias y crisis. Debemos abarcar tareas posibles y trabajar sobre lo significativo.

Encargos

A los niños se les deben dar encargos a la medida de su edad. Para los niños de 1 a 2 años, los encargos son cómo un juego. Llevar los pañales al cubo de basura, dejar el babero en su sitio, guardar los juguetes…

Para los niños de 3 a 4 años, sigue siendo un juego. Pueden colocar las ropa en su sitio después del baño o la cena. Vestirse solos, emparejar calcetines, poner las servilletas en la mesa. Sacar la ropa de la lavadora al cesto, colocar bien los cojines. Los zapatos ordenados y así seguir con las restantes edades.

La planificación inicial, que es tener todo esto organizado. Llevará un poco de tiempo, pero una vez esté hecha sólo requerirá el esfuerzo de media hora semanal.

Te animo a que te sientes, y lo ejecutes, y verás que tendrás grandes resultados.